
«No estaba preparada para perder la vista de mis partes pudendas. Decía ‘Dean, ¿cómo está eso de ahí abajo?, ¿Necesito afeitarme?’ Pero, por supuesto, no podía afeitarme; así que Dean me tenía que afeitar. Él agarraba un espejo y decía ‘¿Cómo lo hago?’ O hacía una foto con su Blackberry para enseñármelo»
Tori Spelling, una mamá brasileña.










Añade un comentario