
Tantos años de freírse bajo el sol le pasaron factura a Brooke Shield ya que hace algún tiempo notó que tenía un lunar extraño en la cara y decidió ir al doctor.
Tuvieron que extirpárselo y el resultado al analizarlo es que era precanceroso. Afortunadamente el tratamiento ha salido bien y ella se encuentra recuperada. Cuenta que en su juventud se asoleaba en la azotea de su departamento con aceite de bebé en la piel y limón en el pelo para aclarárselo.
Ahora se da cuenta que debe ser más responsable y no andar dándose baños de ese tipo y con tanta irresponsabilidad, por eso mismo ahora es imagen de Coppertone, el protector solar. Cree que eso servirá para que mucha gente tome conciencia de lo peligroso que esto puede ser.
Afortunadamente a sus 43 años pudo darse cuenta sin consecuencias graves.








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