
Justo antes de que un documental sobre la lucha de Farrah Fawcett contra el cáncer se lance en televisión este viernes, ha salido a la luz una entrevista con la actriz (hecha el pasado agosto) en que narra lo difícil de su situación.
Comenta Farrah que la peor parte de todo es que tenga que ser público, que todo el mundo sepa absolutamente todo lo que hace, ya que es una persona muy tímida y muy celosa de su intimidad.
Además, la actriz confiesa que de repente el cáncer se convierte en tu vida, y la gente no hace más que preguntar cosas sobre el asunto, por lo que parece que no hay nada más en el mundo que la enfermedad.
Por cierto, no es cierto que Farrah se haya dado por vencida, ya que sigue recibiendo el tratamiento en su lucha continua contra la enfermedad. No todo está perdido.










Hola soy Monica Laura Kowal de Argentina, Buenos Aires
pido por favor que le pasen esta receta al marido de Farrah Fawcett, no se como comunicarme con el.
Espero que se mejore, esta receta ha sido utilizada en enfermos terminales de cancer y se han salvado,
espero que este sea el caso tambien. Saludos!
Ingredientes:
–350/400 gramos de hojas de Aloe vera / Sábila (dos hojas grandes o tres medianas),
–Medio kilo o un litro de miel pura de abejas,
–40-50 ml (unas 6 cucharadas) de destilado (aguardiente, coñac, whisky, etc., que se usa como vasodilatador).
Preparación:
“Se eliminan las espinas de los bordes de las hojas y el polvo depositado en ellas, utilizando un trapo seco o una esponja. Después se cortan en trozos las hojas (sin quitar la corteza) y se meten en la licuadora junto a la miel y al destilado elegido. Se bate bien y el preparado está listo para su consumo. No hay que filtrarlo, ni cocerlo, sino sólo conservarlo con cuidado en el refrigerador dentro de un envase oscuro, bien cerrado”.
Dosis: El Padre Zago recomienda la ingestión de una cucharada sopera media hora antes de cada una de las tres comidas principales. Se debe agitar bien el producto antes del uso. Una vez terminado el primer frasco, se recomienda someterse a una visita médica para comprobar el estado de la enfermedad. Según sea el parecer del facultativo, después de una pausa de varios días, se puede repetir el ciclo del tratamiento, hasta la eliminación del mal. Debe utilizarse una planta madura de aloe, es decir de al menos cuatro años, y es importante que la miel sea también de óptima cualidad y sobre todo natural, precisamente a causa de su carácter de “portadora” de las sustancias benéficas contenidas en el aloe.
La persona que toma la bebida a base de aloe puede experimentar erupciones cutáneas, o diarrea o en los casos más acentuados, conatos de vómito: pero, según el Padre Romano, ello indica que se va por el buen camino, y que los esfuerzos realizados comienzan a dar sus frutos.