
Parece que el centro de desintoxicación no ha podido hacer nada por Jonathan Rhys Meyers, que ha sido detenido de nuevo, esta vez por atacar a un camarero, mientras estaba borracho, en el aeropuerto de París.
El actor no ha podido salir de la ciudad, ya que le han denegado subir al vuelo. Los cargos que se presentan contra él son violencia voluntaria, amenazas de muerte y asalto. Ahí es nada.
Creo que estamos ante el nuevo chico malo de Hollywood, a pesar de que todos sus errores son tratados de una forma más “tranquila”, sin hacer muchos aspavientos. ¿Le quitará el puesto a algún otro bad boy?










Añade un comentario