
Mucho se ha hablado de la desaparición de Conrad Murray, el médico que Michael Jackson tenía a su servicio constantemente y que presenció el fallecimiento de la estrella del pop.
Pero es mentira, el médico no sólo no ha desaparecido, sino que ya ha prestado declaración en dos ocasiones, y ha asegurado que para nada es su culpa el desafortunado final de Michael Jackson. Ha sido conciso y directo, prestándose a disposición legal cuantas veces sea necesario.
El abogado del médico ha confirmado que éste no es considerado por los policías como un sospechoso y que, en este momento, la investigación sobre la muerte de Michael Jackson ni siquiera es una investigación criminal. Lo que ya no se habla mucho son las deudas que el mismo médico tiene… pero supongo que no tiene que ver con el asunto, así que no hay que sacarlo a relucir.










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