
Dicen que no hay mujeres feas pero sí mujeres pobres. Britney Spears afortunadamente cuenta con considerables recursos económicos para dedicárselos a su cuerpo.
Últimamente se le ha visto en muy buena forma pero dicen que le ha costado carísimo, 350 mil dólares, el verse fresca, joven y curvilínea. Todo por la obsesión de Brit-brit de verse como antes de tener dos hijos (y de Kevin Federline, y la locura, y la rehab y todo…)
Hace casi once meses empezó la operación bikini. Bajó casi quince kilos y de talla seis pasó a ser talla dos. Además pasó a cirugía plástica para que le hicieran un arreglo y le reacomodaran los pechos y aplanaran el abdomen, a tan solo 8 mil dólares ambas.
No sólo la cirugía, dieta y entrenador personal hacen milagros, también estuvo en tratamiento de inyecciones que ayudaban a deshacer la grasa de los muslos y trasero. Tras 12 sesiones (de 1500 dólares cada una) Britney quedó mejor. Eso sin mencionar la gran cantidad de dinero gastado en tratamientos dermatológicos para su acné permanente.
Para rematar, montó un gimnasio en su casa por la módica cantidad de 250 mil dólares. Así no hay excusa para no verse bien.
Enlace: $350k to look decent










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