x men screening4 290409

Parece que como Mel Gibson no tiene intención alguna de casarse tan pronto con Oksana Grigorieva, embarazada del actor, ha decidido colmarla de regalos para que no tenga ninguna queja y se olvide de ese pequeño “inconveniente”.

No entiendo exactamente cual es la necesidad de casarse. Supongo que tiene que ver con la ortodoxia religiosa de Gibson (que, por otra parte, no le impidió poner cuernos a su mujer hasta dejar embarazada a su amante) o con la prisa de la Grigorieva por “pescar” algo de dinero de su madurito novio.

Por ahora la chica no lo está haciendo mal: además de conseguir (gracias a Mel) una casa en Sherman Oaks valorada en 2.4 millones de euros, la joven rusa se ha ganado un Mercedes SUV (baby-friendly), un anillo de compromiso con un diamante de 3 kilates y alrededor de 10.000 dólares por mes para ropa, comida y otras necesidades… ¡está dando todo un braguetazo!