
Que las relaciones son todas diferentes y cada una tiene una solución diferente lo sabemos y, además, tenemos vivas muestras a diario, como es el caso de la cantante Pink y su marido Carey Hart, que tuvieron que estar separados un año para volver a quererse como la primera vez.
Carey Hart lo reconoció públicamente hace unos días, cuando dijo que ambos tenían mucho que crecer el pasado año: “ninguna relación es perfecta y a veces hay que dar dos pasos atrás en la pareja para poder seguir adelante, que es lo que nos pasó a nosotros”.
Asegura además el motociclista que este nuevo intento de reconciliación está yendo maravillosamente bien, por lo que podríamos seguir viéndolos como pareja estable durante mucho tiempo a partir de ahora.










Añade un comentario