
Una vez más la Casa Real Británica está teniendo que salir al paso de supuestas trampas de paparazzis (no sé si esto de las trampas será una excusa para tratar de aliviar la responsabilidad de los actos de la gente), que parece que convencieron al tío de Kate Middleton para que les pasara drogas, fingiendo ser hombres de negocios.
El Príncipe William se ha visto obligado a romper las relaciones con Gary Goldsmith (el tío de su novia), a quien grabaron pasando cocaína y, para más in-ri, jactándose de sus buenas relaciones con la Familia Real.
Así que, una vez más, ya están los Windsor en pie de guerra (contra la prensa, se entiende, que no hace más que sacarles los trapos sucios) y los Middleton con la cabeza gacha, avergonzados de tener a semejante elemento en su familia.
PS: ¿Y para cuando alguien se atreverá en España a sacar los trapos sucios de nuestros regentes? Creo que si hubiera el valor de hacerlo seríamos un país con una monarquía mucho menos “austera” de lo que se presenta.










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