
Esta misma semana hemos podido asistir a la primera pelea (conocida) entre Scarlett Johansson y Ryan Reynolds, que tuvo lugar en el Comic-Con antes de que ambos tuvieran que hacer una aparición pública y comercial.
Al parecer los humos se pusieron tan espesos que él amenazó con no ir a hablar sobre su papel en Green Lantern, por lo que ella contraatacó con quitarse el anillo de casada, pero finalmente (como toda una profesional) se presentó muy digna y señora en solitario, respondiendo a todas las preguntas de la multitud sobre su aparición en Iron Man II.
Esto es, en definitiva, un 0-1 a favor de Scarlett, que (y sin que sirva de precedente) no se comportó como la Diva que parece que su maridito ya es. Y, al final, él es el menos famoso y al que menos le conviene ser una diva en Hollywood. Tiene demasiado que perder. ¿Lo perderá?
Por cierto… de los motivos de la pelea no tenemos ni idea. Me aventuro a que es algo de celos… ella es tan guapa y él tan inseguro de sí mismo que no puede haber otra razón.










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