
Mientras no sea la cara, que se mediomate como quiera, pero el punto es que George Clooney se rompió la mano de la manera más tonta posible, pero dolorosa al fin. Al cerrar la puerta de su coche, dejó la mano adentro y de ahí vino la fractura.
Se decía que había sido por andar recorriendo Suiza en su Harley-Davidson pero no, la revista People nos cuenta que todo sucedió en su casa de Italia (a 40 minutos de la frontera suiza). De ahí sí fue en Suiza donde en una clínica lo atendieron ¿y quién lo acompañaba? su amorcito Elisabetta Canalis.
Todo salió bien y el guapo sueño erótico de muchas damas sigue intacto. Como nota curiosa, en esa misma clínica Silvio Berlusconi se hizo una cirugía plástica, pero hasta donde sabemos, Clooney está contento con sus arrugas.










Pobrecillo, aunque pillarse la mano con la puerta a sí mismo… algo tonto si que es. Que se recupere!!