
No sólo Kevin Federline se ha dedicado a comer Doritos como loco, también Leonardo DiCaprio le ha tupido a la comida y a sus 34 años tiene que bajar casi 15 kilos si quiere volver a actuar.
Ya sabemos que la presión para que las actrices se mantengan en su peso ideal (de 20 kilos) es tremenda pero también los hombres pasan las de Caín para no dejarse esponjar y si Leo quiere aparecer en su próxima película haciendo una escena donde tiene que lucir cuerpo, ha de bajar de peso.
A mí me gusta así, más gordito, más apachurrable, pero esas exigencias del espectáculo…










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