
Ya se aclaró que el accidente que tuvo Michael Phelps no fue culpa suya sino de la otra persona que se pasó una luz roja, eso es bueno ya que el deportista se limpia un poco de las críticas que lo persiguen pero hay otras cosas más notables.
Lo que se descubrió tras el choque es que Michael admitió haber estado tomando cerveza antes de manejar aunque no se le practicó la prueba de alcoholemia y al revisar su licencia se descubrió que estaba vencida.
Todo esto sería prácticamente irrelevante y cosa que a muchos nos pudo haber pasado pero a Phelps unos años atrás lo detuvieron por manejar en malas condiciones, estuvo a prueba ¿y la licencia? probablemente al violar el castigo impuesto la pudo haber perdido.
Nos decía una de nuestras lectoras asiduas que a él se le juzga más que a otros deportistas pero creo que la razón es que sobresalió mucho en los Juegos Olímpicos, eso le trajo popularidad no sólo deportiva y se vuelve un ejemplo a seguir pero con estos pasos, definitivamente no está en su mejor momento. El juicio sobre gente destacada que está en el ojo público es inevitable porque los simples mortales deben poder admirar a sus ídolos pero con buena conducta, no así.







todo bien pero era necesario poner una foto tan “reveladora”??? ya no podre cenar