
Ayer por la mañana la Casa Real sueca anunciaba que su princesa más joven (y más guapa, dicen algunos) se comprometía sentimentalmente con su novio, Jonas Bergström.
A las cuatro de la tarde tanto la princesa como su prometido dieron una concurrida rueda de prensa en la que confirmaron que su matrimonio se prevé para el otoño o invierno de 2010. ¡Anda que no tengo ganas de ver montones de familias reales todas juntas vestidas para el riguroso invierno sueco!
La pareja no dudó en comentar que se conocieron cuando ella tenía 17; Jonas puntualizó que lo que más le gustó de ella fueron sus ojos azules y su sonrisa (tan típico y tan cierto, en este caso), y también hicieron público que la pedida de mano (de una manera muy tradicional) tuvo lugar durante sus vacaciones de este verano en Capri.
Definitivamente la pequeña princesa sueca es una chica con suerte, con la cabeza sobre los hombros y con un futuro marido (a punto de convertirse en Duque) que está para comérselo. ¿no creéis?
Por cierto que sólo falta que se case su hermano Carlos Felipe también y 2010 se convertiría en el año de la Casa Real sueca, que en junio albergará también la boda de su hermana mayor (y heredera al trono), Victoria.










A mi me pareció bastante feo. Narigón, orejón y esta comenzando a quedarse calvo.