
Qué periodista más suertuda. No sé cómo se llama, pero fue invitada por Russell Crowe a pasear en bicicleta, después de una nota con la que el actor no estuvo de acuerdo. Ésta mencionaba que Russell acostumbraba los tacos y los cigarros como parte de su régimen, e insinuaba que eso era incompatible con una buena condición física.
A manera de répicla, Crowe contactó a la responsable de la nota y la invitó a pasear en bicicleta con él, unos veinte kilómetros. Mientras él dio muestra de su fuerza y su resistencia, ella no pudo completar el trayecto. Pero, qué más da: la periodista se la pasó de leyenda, gozando de la compañía de este bombón quien, según las palabras de ella, es muy caballeroso y no paró de hacerla reír.
Lo siguiente que publicó la chica fue una nota en que se disculpaba por su comentario anterior, y en que contaba lo agradable que fue el paseo en compañía de Russell. Claro, no hubiera podido ser de otra forma. La historia se antoja para una comedia romántica (con una apropiada exageración del final).










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