
Definitivamente, este no es un buen año para John Travolta y su esposa, Kelly Preston. Primero fue la muerte de su hijo Jett, de apenas 16 años, y ahora la pareja debe afrontar la negativa de la justicia a llevar adelante un juicio contra dos personas que los extorsionaron.
Todo comenzó cuando Tarino Lightbourne, el conductor de la ambulancia que fue a ayudar a la familia cuando el hijo agonizaba, extorsionó a la pareja junto a la ex senadora Pleasant por la suma de 25 millones de dólares a cambio de no revelar un documento que hacía referencia al tratamiento médido de Jett, quien padecía autismo.
Ante el incidente Travolta decidió enjuiciar a estas personas pero ahora la Corte Suprema de Bahamas ha decarado nulo el juicio. Sin embargo, el actor no dará el brazo a torcer pues, de acuerdo a su abogado, iniciarán un nuevo juicio.






¡¡¡VAMOS JOHN NO TE DES POR VENCIDO!!!