Muchas cejas se alzaron el 13 de octubre cuando Thalía actuó en la Casa Blanca en Washington y el presidente Barack Obama se paró a bailar Amor a la mexicana con ella.

Tal vez ganar el premio Nobel de la paz lo tiene muy feliz y por eso se mostró tan efusivo en el evento Fiesta Latina pero a mi parecer se debería dedicar más a la política y menos al danzón. ¿Ustedes que opinan?

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