Roman Polanski lleva más de tres semanas en una cárcel de Zúrich, acusado de haber violado a una mujer menor en 1977. Sin embargo, las autoridades pertinentes le ordenaron que visitara al psiquiatra, de modo que el director está autorizado para salir de la prisión, y así someterse al tratamiento médico.

Su abogado, quien dio esta información a la prensa, asegura que no sabe nada más: ni cuándo volverá a la cárcel, ni cuánto tiempo durará el tratamiento. Sin embargo, ha solicitado la libertad de su cliente (cuya salud está notoriamente afectada) sin éxito alguno. El director se encuentra deprimido y fatigado, pero no le otorgan la libertad pues, dicen, hay un alto riesgo de que éste intente fugarse.

Si consideramos que don Polanski lleva años huyendo de los cargos en cuestión, es lógico que se crea que va a escapar. Pero, por otro lado, no creo que nadie tenga ánimos para huir de nada en estado de depresión y salud dudosa. Además, ¿qué no la víctima ya retiró los cargos?

Foto: Homocinéfilus