
En repetidas ocasiones hemos hablado del asunto Berlusconi, el primer ministro de Italia que es de cascos ligeros y públicos pero le saldrá muy caro divorciarse de Verónica Lario, la hasta entonces primera dama italiana pide una pensión de tres millones y medio de euros de manera vitalicia para poder formalizar el divorcio.
Silvio Berlusconi no quiere y había ofrecido 200 mil euros pero considerando que el ministro es uno de los hombres más ricos del mundo y que ha estado casado 29 años con Verónica, no debería de ser tan tacaño en estos asuntos. Además, la de vergüenzas que ha hecho pasar a la esposa ¿no?
Si su fortuna es aproximadamente de entre 6 y 8 mil millones de euros (no puedo ni imaginarlo), lo que pide su mujer es lo menos que podría hacer tras sus andanzas.









Añade un comentario