
Era de esperarse que Katie Holmes no se conformara pasivamente con ése extraño matrimonio que lleva con Tom Cruise y le está dando una renovada a su contrato matrimonial.
Las demandas cada vez son más grandes, así de difícil ha de ser convivir con el señor Cruise, o algo así me imagino.
Según se dice, se rumora y se comenta, en su tercer aniversario expira el actual contrato y Katie pide más dinero para ropa, por tener más hijos y muchas cosas más, incluyendo un papel en Mission: Imposible.
Además 500, 000 dólares extras por aguantar la loca devoción que tiene Tom Cruise con la Cienciología. Por cierto que yo no sé con qué casa de modas se piensa vestir porque antes recibía 750 mil dólares para vestirse anualmente y ahora pide 2 millones de dólares.
Muchos mortales creemos que el matrimonio tiene su base en el amor y un poco en la conveniencia, pero Katie Holmes parece dejar muy claro que al menos la conveniencia ahí es muy, muy cara (para Tom).










Pobre Tom Cruise esa mujer le sale muy caro, a lo mejor algo de culpa tiene él también.
Yo creo que sí, parece un acuerdo comercial pero conveniente para ambos.