
Si Enrique Iglesias se quitó ese lunar que tenía, cielito lindo, junto a la boca, Sarah Jessica Parker siguió su ejemplo e hizo lo mismo y su lunar ha desaparecido.
Estaba yo viendo el Late Show con David Letterman donde Sarah fue de invitada y decía que no esperaba una reacción tan drástica del público al quitárselo y que un simple lunarcillo se transformara en el Molegate, (lunar-gate) haciendo referencia al Watergate, aquel escándalo del presidente Richard Nixon.
Según parece, la gente en la calle la detiene para reclamarle que por qué se quitó una de sus marcas más distintivas, que eran como su firma pero a ella le molesta que la vean así.
Yo estoy de su parte. Para empezar, un lunar siempre puede volverse un problema si se convierte en algo canceroso, más vale prevenir.
Y por otro lado, sólo Marilyn Monroe y Cindy Crawford creo que quedan bien con sus lunarcitos y el cambio siento que sólo favorecerá a Sarah.










Es cierto. Le queda mejor. Esta foto me encanta, porque es natural, como debería ser. Se le notan las arrugas propias de su edad y algunas canas en el crecimiento del pelo. Y así, con todo, sigue siendo bella.
JEJEJE no había visto las canas, pero sí, ella no parece ser clienta frecuente del Botox y esas cosas…