
La imagen no puede ser más morbosa. Se trata de la campaña gráfica de Deadline, la última película de Brittany Murphy, cuyos carteles ya están siendo retirados de las calles por razones obvias.
Así es como muchos pudieron ver a la actriz incluso después de que la encontraran inconsciente el 20 de diciembre pasado, tras haber sufrido un ataque cardíaco en el baño de su casa. La cruda ironía salta a la vista, hasta el punto en que uno puede llegar a fantasear con que se trata de una imagen premonitoria de su muerte.
Al parecer, RedBox –la empresa estadounidense responsable de esta campaña gráfica- no tardará más 10 días para quitar todos los carteles de la película, debido a que la funesta coincidencia resulta de muy mal gusto no sólo para sus familiares, sino también para todos los que nos sentimos conmovidos de alguna u otra manera por la trágica desaparición de Brittany.







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