
Así como la vida amorosa de Tiger Woods se está desmoronando enérgicamente, lo mismo pasa con sus anunciantes.
Parece que las empresas más grandes del mundo le huyen a Woods y ninguna quiere verse pegada a tan nefasto personaje social. Es que Tiger tiene que ser un buen jugador para tener auspiciantes pero también un buen padre, marido e hijo. Sino, no hay contrato.
Las cosas son simples. Ahora todas las marcas más famosas del mundo, empezando por Gatorade, continuando por Gillette y terminando por telecomunicaciones AT y T, dejan de auspiciar a Tiger hasta que todos sus problemas personales pasen a un segundo plano.
¿A ustedes qué les parece esta decisión comercial de las empresas? A mí, me parece mal.










A mi tambien me ha parecido fatal que sus patrocinadores le hayan dejado tirado. Tambien he publicado un post en mi blog. Aun hay empresas que confian en el. Sin duda un crack! http://blogsfeel.com/?p=91