Britney morocha

Britney Spears, que a fines de los ’90 supo convertirse en una de las cantantes adolescentes más deseadas, a los 28 años dice que ya no se ve como una sex symbol.

¿El motivo? No está conforme con su cuerpo. Además, agrega que el hecho de ser tan exigente consigo misma la lleva a volverse loca. Evidentemente, esa manía de buscar una apariencia en la que sentirse segura es la que provoca esos cambios de look tan bruscos a los que se somete, como el reciente cambio de color de pelo de rubio a negrísimo.

Para mí alguien que es sexy es alguien con seguridad, que cuida de sí mismo correctamente y que se siente bien en su propia piel.

Esas fueron las palabras increíblemente sensatas que dijo Britney a The Sun, respecto a su reputación de ícono sexual. Probablemente esté aceptando el paso del tiempo que a todos nos llega, aunque es más rápido para quienes lleven una vida “intensa”.

Me conmueve Britney porque realmente se la ve mucho más centrada y con todas las ganas de rehacer su carrera, de hecho, su último álbum ya es un éxito. Ojalá siga así.