No veo ningún problema en que los famosos se tomen unos drinks de cuando en cuando, lo peligroso para ellos y sus guapísimas imágenes es que pueden meterse en problemas si la cosa va más allá.
El primero es David Hasselhoff que le demostró al mundo que podía agarrar una borrachera sin piedad y comerse una hamburguesa ¡en el piso!. Ahí fue cuando la cosa se tornó preocupante.
Existen muchos rumores sobre sus graves problemas de alcoholismo y el video, según se cuenta, lo tomó su hija para que el actor se diera cuenta de lo mal que estaba en el abuso de alcohol. El problema es que parece no haber entendido porque hace poco tuvo que ser llevado al hospital por las consecuencias causadas por sus adicciones.
Mariah Carey ha andado bajo el reflector por su aparición ebria para recibir un premio y es que, admitámoslo, también nos gusta reirnos de las celebridades y ver que por más representantes, managers y abogados que tengan, hay asuntos que no se pueden tapar fácilmente cuando las celebridades se descarrilan.
Con Mariah, ni el vestido negro de Herve Leger ni el director de la película Precious pudieron salvarla del ridículo, que para el mismo público fue obvio.
Hasta donde sabemos, Mariah no tiene ningún problema con el alcohol, pero no es el mismo caso de David Hasselhoff. Pero las imágenes de ambos son imborrables y creo que difícilmente el público los considerará serios.










pobre tipo, ojala se recupere.