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La voluptuosa rubia llegó ayer a la mañana a Chile y no la dejaron en paz desde entonces. Pamela Anderson es coqueteada en todo el planeta, pero cuando llegó al país del sur los periodistas, paparazzi y chismosos casi no la dejaron salir de allí con tal de conseguir una foto, una mirada o unas palabras de la diva.

Y a la ex conejita de Playboy no le gustó ni un poco. Puso su peor cara y a los manotazos esquivó a las cámaras. Es que ella y su visita salen de lo común.

Pamela llegó a Chile para participar de un programa de televisión. Y si bien tenía planeado un par de visitas y paseos por Santiago y Viña del Mar, se enojó tanto con su bienvenida que no salió del hotel desde que llegó.

Así que parece que tiene pocas pulgas la rubia. Si yo fuera ella sería más simpática y generosa con los prensa de Chile. De última a ella le convendría. Así no queda mundialmente como una amargada.

Si no quieres que te saquen fotos no salgas de tu casa Pame.