Desde hace varios días les platiqué que corría el rumor de Tiger Woods ingresando a rehabilitación por su adicción sexual y ya hay confirmación al respecto.

El golfista entró a un centro en Hattiesburg, Mississippi para tratarse de la supuesta adicción sexual que padece. Yo no creo realmente que el padezca algo así, creo más bien que se dejó llevar por la fama y fortuna que posée (y que no parece que le durará mucho).

El tabloide National Enquirer logró las primeras fotos del golfista donde pasea en las afueras de la clínica. El mismo 30 de diciembre que les conté que había ingresado ahí es cuando realmente entró, para estar 6 semanas tratándose de la adicción.

Entre seguir perdiendo adeptos y la imagen tan lastimada que le quedó, yo espero que la rehabilitación sirva y salga como un hombre más comprometido con su familia o con lo que quiera que haga.