
Después de que el viernes pasado Tiger Woods ofreciera una rueda de prensa para lanzar una disculpa pública por sus cuatro millones de infidelidades, ahora es el turno de la escuela de su hijita.
Sus spin-doctors están trabajando como energúmenos para poder disculparse con todas las personas y patrocinadores que ven con malos ojos la vida sexual del golfista. Y no sólo la disculpa a la escuela es de Tiger, también de Elin Nordegren, donde agradecen la paciencia para con ellos en estos tiempos difíciles.
En Norteamérica es muy dada a aparecer la doble moral en cuanto a la sexualidad de los famosos se trata. No es que en otros países seamos mejores o peores, nada más que el escarnio público es menor cuando la noticia es de equivocaciones maritales.
También es de comprenderse que los padres de los compañeros de la niña estén enojados, imagínense de un día para otro verse rodeados de medios de comuncación acechándolos, no es bonito. Pero la vida así está llena de dificultades e hipocresías, tan sólo recuerden a Bill Clinton mintiendo públicamente sobre su relación con la Lewinski.










Oh por dios, y dale con este hombre, ya es ridiculo tantas disculpas, que le pego los tarros a la mujer con las 11 mil virgenes, ni que fuera el primero ni el ultimo, y ayer veia que su mejor amigo decia que no sabia de sus infidelidades, a otro con esa historia. saludos