Con todo y la cara de robot que se carga la pobre, Heidi Montag quiere más cirugías. Lo más risible es que ella decía que no era una adicción.

¿Para qué se haría más arreglos? por mantenimiento (lo que sea que eso signifique) y para aumentarse (¿máaaaaas?) los pechos. Además ahora asegura que ama su nueva barbilla.

Aquí volvemos a los problemas éticos que tienen muchos médicos que trabajan con famosos. Estructuralmente, Heidi no debería aumentarse más tallas de bra porque ella es delgada, su cuerpo no da para cargar 10 kilos en cada boob y es una tontería que haya quien le quiera hacer ese trabajo.

Conrad Murray, el médico de Michael Jackson, lo sabe muy bien, no hay que ceder a los caprichos del paciente siempre. Pero si Heidi Montag tiene tantos problemas mentales como para querer seguir frankesteinzándose, pues ya veremos si compite con Jocelyn Wildenstein.