El escándalo sexual protagonizado por Tiger Woods es la historia que nunca acaba: a pesar de sus esfuerzos, su familia se cae a pedazos y las marcas comerciales que lo patrocinaban lo abandonan porque no es una buena imagen para sus productos. Sin embargo, PETA no piensa igual, puesto que se ha inspirado en el “caso Woods” para su próximo anuncio, que se estrenará en dos semanas.

Se trata de un lema que dirá: “Demasiado sexo puede ser malo”, en alusión evidente a la supuesta adicción al sexo que llevó a Tiger a rehabilitación. Hasta ahí, el mensaje muy poco tiene que ver con la defensa de los derechos de los animales (salvo que crean que el golfista es un animal), pero luego, la frase continúa en letra más pequeña:

(…) para pequeños tigres también. Ayuda a mantener a tus gatos (y a tus perros lejos de los problemas ¡Siempre esteriliza o castra!

¿Qué dirá Tiger de todo esto? Él ya ni sabe qué hacer para reivindicarse y no falta quién se ría de su desgracia. Pero a pesar de que nadie duda de que se merezca esto y mucho más, el uso de su imagen para esta peculiar campaña es, como mínimo, invasiva.

Por supuesto, los que participan de PETA aseguran que no están interesados en “castigar” a Tiger ni en ofender a su familia, sólo han visto una buena oportunidad para iniciar una campaña desde el humor –yo diría desde lo controversial y la provocación, como es su costumbre- a partir de una historia que ha causado conmoción en todo el mundo, durante varios meses.

Si me preguntan, yo comparto la causa de PETA, pero no estoy para nada de acuerdo con algunos de sus métodos publicitarios pensados para generar polémica, cueste lo que cueste. Si logran estrenar estos carteles –dudo que Tiger lo permita- esta vez habrán ido demasiado lejos, metiéndose con alguien que nada tiene que ver con sus objetivos.