Estos días hablamos un poco de las celebridades y sus padres y a mí hoy se me ocurrió esta pregunta que me parece es interesante.

Si un día viene un dios y te dice:

Si tuvieses que elegir ser el familiar de algún famoso… ¿Qué familiar elegirías ser?

¿Vos qué le contestarías?

Es una pregunta que no es tan simple. Por empezar uno elegiría ser el famoso y no el familiar, pero todo tiene sus pros y sus contras.

Si me lo preguntan a mí tengo que pensar la respuesta. Podría elegir ser la madre de un famoso. Así mi hijo me pagaría una linda “jubilación” y viviría tranquila el resto de mi vida.

Pero también me gustaría ser la hija de un famoso. Fama, dinero y extravagancias serían mis palabras de cabecera. Aunque estoy al tanto que los hijos de los famosos siempre algún que otro problema acarrean. Si no son las drogas, es la poca atención. Si no es eso es su complejo de superioridad. Y así infinitamente.

Y pensándolo desde todas las perspectivas, creo que me gustaría ser la hermana de algún famoso. Tendría más o menos su edad, podría disfrutar de sus beneficios, tendría ropa linda de mi misma talla. Pero hay algo que creo que no me gustaría del todo: ser siempre la segunda. Aunque si hablamos de verdadera hermandad eso no cuenta.

Por eso hoy les pregunto a ustedes sobre qué familiar de celebridad les gustaría ser. Y una vez que respondan eso, amplió y les digo…

¡¿Y si tuviesen que elegir entre ser la celebridad o ser el familiar de?! A esta pregunta tengo miedo de contestarla, ya veo que se cumple lo que digo y quedo atrapada en el mundo de la fama y la popularidad para toda la vida. Dios me salve de eso. Pero ustedes… ¿Qué elegirían?