Como pueden ver en las fotos, Angelina Jolie tiene algo muy extraño en su cuello. La imagen de arriba fue tomada hace un par de días en Venecia y la de abajo es de la ceremonia de los BAFTA Awards, en febrero del 2009, lo que quiere decir que sufre esta deformidad hace tiempo.

Como las especulaciones pueden ser muchas y diversas, la revista US se tomó el trabajo de consultar a varios cirujanos plásticos y la respuesta fue prácticamente unánime: abuso de botox. ¿Qué más podría ser? Pues yo creí que eran branquias.

Al parecer, todo “lo que sobra” -luego de excederse con la toxina botulínica- en algún lado debe quedar. Uno de los especialistas lo explicó muy sencillamente:

Mírenlo como si tendieran su cama. Si no tienden suficientemente bien las sábanas, aparecerán arrugadas y agrupadas en los rincones.

¿Se habrá creído, Angelina Jolie, que el único precio por esa piel tersa eran los miles de dólares que le paga a su cirujano? Algunos nacen con defectos naturales y otros se deforman a conciencia, paradójicamente por querer ser perfectos.