Muchas cejas se han levantado con la opinión que tiene Vogue al mando de Anna Wintour sobre la actriz Gabourey Sidibe, no la piensan tener en portada porque es demasiado gorda para ellos, al menos eso dicen.

Los comentarios indican que Gabourey es demasiado grande para las tallas que los diseñadores de modas ofrecen actualmente y es como una broma para la industria de la moda.

Y no crean que es la única revista que ve con malos ojos la apariencia de la actriz, hace poco en la portada de actrices prometedoras de Vanity Fair también se dijo que la habían dejado fuera por su imagen, igualmente de Harper’s Bazaar.

Es comprensible, por un lado, que el lado más flaco de la moda no pueda considerar a Sidibe como una musa, pero su calidad interpretativa va más allá de cómo puede verse en un vestido. La imagen lo es casi todo en Hollywood, pero el talento debería contar más.