Tal vez piensen lo mismo que yo: no hay nada más gracioso y patético, a la vez, que un borracho. ¿Quién no se rió del papelón que hizo un amigo o un familiar? O, peor aún, ¿quién no dio vergüenza ajena por una borrachera bochornosa?

Pero para algunos, emborracharse puede ser más grave que para otros. De hecho, la ventaja que tenemos la gente común si terminamos ebrios es que el número de personas al que quedamos expuestos es infinitamente menor al que se exponen los famosos. ¿Me explico o hice mucho lío?

Sin ir más lejos, aquí tienen el caso de esta foto en la que aparece Lindsay Lohan, despatarrada en su auto junto a Samantha Ronson, que también parece tener unos tragos de más encima. Lo divertido de la escena es que su cara hace reír a cualquiera, pero lo triste es que esta foto seguirá dando vueltas en Internet por toda la eternidad, recordándonos que Lilo es una gran borracha.

Detrás del salto verán más fotos de famosos bien borrachos, sorprendidos con las manos en la copa.

Britney Spears en estado de trance. Juro que si veo esta foto un martes 13 me muero del miedo. ¡Qué son esos ojos y esos pelos! Un poquito más de maquillaje corrido y quedaba igualita a Linda Blair en “El exorcista”.

Christina Aguilera después de una noche de miedo. ¿Lo que tiene justo al costado de su boca es la marca de un beso de mujer? ¿Será que después de unos tragos la rubia no distingue entre hombres y mujeres?

Kiefer Sutherland de borrachera exhibicionista. Conozco muchos casos igual que este: se pasan de copas y quieren cumplir su sueño de enseñar al mundo las partes de su cuerpo que más le enorgullecen. Lo triste es cuando estar ebrio y hacer este tipo de payasadas se vuelve algo cotidiano.

Kirsten Dunst con cara de sorpresa congelada. “¡OMG, llévense de aquí esas cámaras!”, parece decir en idioma borrachinesco. De la vergüenza, sus amigas hicieron todo lo posible por no aparecer en la foto.

Mary-Kate Olsen, entre el llanto y la risa. ¿No parece una viejita que sufre del Mal de Parkinson? A los de atrás no les importa el estado deplorable de su amiga y posan para la foto.

Paris Hilton, de cara al piso. Si no fuera por el hombre que la sostuvo, la socialité habría estampado cual sello su rubia cabeza en el pavimento. Para cobrarse el favor, el hombro elige sostenerla a la altura de sus no-tetas.

Tara Reid y su fotonovela “Una noche de excesos”. ¡Qué terrible imagen la de la actriz sosteniendo una bengala con su boca! Típico de los borrachos que harían cualquier cosa con tal de ser el centro de atención.

¿Cuál es el famoso borracho que les parece más simpático?