Ayer TMZ reportaba que los servicios de Protección al menor habían visitado la casa de los Jackson, donde viven Blanket, Prince y Paris junto con otros familiares, para ver qué estaba sucediendo. Parece que un aparato de esos paralizantes estaba de por medio.

Los reportes iniciales decían que uno de los hijos de Jermaine Jackson, Jaafar, había comprado este aparato por internet y que amenazaba a Blanket Jackson con él. Hoy un abogado de Katherine Jackson dice que eso no es cierto.

Lo que parece haber sucedido es que Jafaar Jackson compró el aparato, lo probó y Katherine Jackson al oir el ruido que genera fue a ver de qué se trataba y lo confiscó y no pasó a mayores.

Pobres niños, pero todos aseguran que los hijos de Michael Jackson están bien, saludables y felices.