Los celos y la envidia no son patrimonio exclusivo de la gente común y corriente. No, las celebridades también tienen esos sentimientos y bien clarito que lo expresan. Es el caso de Matt Damon, un hermoso actor, que medio bajoneado y pachucho declaró sentirse el segundo de Brad Pitt. Y a nadie le gusta ser segundo. ¿O sí? Ya veremos.

Pero mi querido Matt, no tienes de qué preocuparte. Para mí cada uno tiene su lugar en el mundo del cine. Si bien Brad Pitt tiene un poco más de experiencia por su edad, cada uno tiene lo suyo. Además, según mi opinión, no tiene nada de malo ser la “segunda opción”.

Es que Matt dijo (casi llorando y con cara de puchero, según yo me lo imagino):

Los papeles van primero a Brad, lo cual está bien. Si él no los aceptan ahí me llaman a mí. Además, si se le pregunta a la gente en la calle qué actores protagonizan la saga de “La gran estafa”, todos dirán George Clooney y Brad Pitt. Yo era simplemente una especie de telonero.

Y la verdad es que me río de lo que dice. Ya no es un chiquito de mamá y con todo el trabajo que tiene no tiene de qué quejarse. Me da risa que piense así. ¿A ustedes? (Yo sigo riéndome con mi hermana y mi prima.)

Además yo digo… Me encataría ser la segunda de Angelina Jolie por ejemplo. Ojalá lo sea, no tendría nada de malo. Y creo que muchas mujeres del mundo del espectáculo pensarán como yo. Por lo menos sos la segunda opción y no la decimocuarta.

-Hola Ingrid, hoy Angelina no puede, ¿venis vos?
-Sí, claro que sí, con mucho gusto.

Y riéndonos un poco porque ya es viernes termino mi nota consolando a Matt y diciéndole que por lo menos en algo sí es igualito al señor Pitt. En que los dos llevan dos tes (tt) en sus nombres.