Naomi Campbell está en serios problemas. Ayer, Ingrid les contaba que la supermodelo británica protagonizó un nuevo episodio violento, esta vez contra un conductor de limusinas. Lo golpeó desde el asiento trasero y luego se escapó, como cualquier delincuente común.
Pero a pesar de la gravedad del episodio, el chofer no presentará cargos -vaya uno a saber por cuánto dinero-, así que Naomi no tendrá que pagar ninguna multa al estado ni será sentenciada a realizar trabajos comunitarios, como en otras oportunidades. ¿Será, éste, un hecho afortunado o desafortunado para la supermodelo?
Yo creo,definitivamente, que es 100% desafortunado. Con seguridad no está para nada bien de la cabeza, porque es evidente que no puede controlar su ira. Sin embargo, por más enferma que esté, no existe ninguna justificación para que cada vez que pierda el control ande por la vida repartiendo golpes a diestra y siniestra, sólo porque es gratis.
Porque realmente creo que hay que hacer algo para frenar esta bomba de tiempo disfrazada de modelo, hoy les traigo algunas soluciones que se me ocurrieron para que “la fiera” enfrente su problema o, al menos, escarmiente.
Encerrarla un buen tiempo con presas comunes, de esas bien duras, al estilo de de los personajes de la serie “Prision Break”, pero en versión femenina. Puede sonar un tanto drástico, pero seguramente las demás chicas sabrán pisotear su altanería y le enseñarán que siempre puede encontrarse con alguien más fuerte.
Obligarla a realizar trabajos forzados, pero en la casa del agredido. Me refiero a que, para evitar ir a la cárcel, por unos días Naomi sea la esclava de la persona a quien maltrató. Como cuando éramos niños y un hermano o una hermana nos amenazaba con contar algún secreto a nuestros papis si no hacíamos todo lo que nos pedían.
Internarla en una clínica psiquiátrica de máxima seguridad, en una habitación con aislación de sonido por si grita y un chaleco de fuerza para evitar que ataque a los médicos y enfermeros. Allí la obligarían a ver escenas de violencia sin parar, por horas, hasta saturarla, tal como es sometido el personaje principal de “A Clockwork Orange” (La Naranja Mecánica).
Sé que estas opciones pueden parecer “un poco” extremas, pero no se me ocurre nada mejor para calmar la furia descontrolada de Naomi. ¿Cuál creen que es la mejor opción? Y si no están de acuerdo con ninguna, ¿qué sugieren?










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