Es cierto que todas las personas tenemos al menos una parte de nuestro cuerpo que no nos gusta: hay quienes sufren por tener una nariz gigante, otros que se lamentan de sus horribles pies y también aquellos que siempre están a punto de cobrar vuelo gracias a sus orejas de “Dumbo, el elefante.”

Hoy estoy buena, por eso elegí hablar de orejas grandes, un defecto “pasable”. Para muchos no es tan malo tener orejas enormes. De hecho, hay quienes consideran que tener un par de grandes aletas en ambos lados del rostro es un detalle gracioso y hasta distinguido.

Las orejotas de Kate Hudson son un ejemplo. ¿No se ven súper simpáticas? Es cierto que con ciertos peinados no quedan absolutamente nada proporcionales a su cabeza, pero nadie puede negar que esos lindos aretes lucen mucho mejor allí que en cualquier otra orejita.

Detrás del salto verán a otras celebridades con orejas enormes.

Jennifer Garner. La esposa de Ben Affleck no tiene ningún problema en parecerse a una versión femenina del Topo Gigio con semejantes orejas. Como será que no le molestan, que las adornó con esos enormes pendientes.

Calista Flockhart. Además de tener la cabeza pequeña, como si estuviera aplastada (por su falta de mentón), tiene unas tremendas orejas que jamás podrían pasar desapercibidas. Siempre me dio la sensación de que esa cabeza no era para ese cuerpo y que esas orejas no eran para esa cabeza.

Penélope Cruz. La española es otra que tiene enormes laterales. Que me perdonen sus fans… Pé podrá ser atractiva, pero no le encuentro nada bonito: tanto sus orejas como sus ojos, su nariz y su boca son demasiado grandes para esa cabecita.

Katie Holmes. Esta foto explica por qué la esposa de Tom Cruise siempre usa ese peinado de vieja: para cubrirse las orejotas lo mejor posible y disimular su ancho rostro. Su cabeza parece un tazón con dos asas gigantes.

Barack Obama. Si bien el presidente de los Estados Unidos no es lo que precisamente se llama “una celebridad”, creo que sus orejas son de las más célebres internacionalmente, luego de las del príncipe Carlos de Gales, las cuales hemos suprimido de esta lista porque no cabían en la foto.

Will Smith. Dejé para el último las mejores orejas que vi en mi vida. Digo “mejores” porque son únicas, indiscutiblemente originales. ¡Si hasta se parecen a las del ogro Shrek! Estas son pequeñas, pero bien vistosas.

Por último, dedico esta nota a un par de amigas que siempre se quejan de sus orejas y a todos aquellos lectores que ya no saben qué hacer con su cabello para cubrirlas. El tamaño no hace a la belleza, ni ser bello es igual a ser perfecto. Simplemente porque NADIE ES PERFECTO.