Personalmente, siempre que miro los pies de alguien es para ver sus zapatos y no para saber si tiene los pies lindos o feos. Sin embargo, los paparazzis sí que están en todas, y gracias a ellos hoy les puedo traer estas increíbles fotos de pies feos para demostrarles, otra vez, que los famosos tampoco son perfectos.

El de Victoria Beckham ya es un caso emblemático. Hace un tiempo hablamos de sus enormes juanetes y de su negativa rotunda a abandonar sus tacones a pesar de la prescripción de su médico. Juro que la veo y ya me empiezan a doler los pies.

Detrás del salto encontrarán más fotos de celebridades con pies dignos de ser escondidos.

Paris Hilton. Sus pies son enormes y tienen unos juanetes del tamaño de un huevo de codorniz. Es muy común verla en fiestas bailando descalza, a pesar de que con semejantes patas ocupando espacio debe recibir pisotones a menudo.

Uma Thurman. En su caso no se trata de fealdad, sino de tamaño desproporcionado. Sus pies –al igual que sus piernas- son extremadamente delgados y, a la vez, muy largos.

Jennifer Garner. Sus dedos raros tienen la capacidad de superponerse si a ella se le ocurre usar unas sandalias más chicas de lo que debería. Otra vez no importa el dolor ni la incomodidad, todo sea por el glamour.

Katie Holmes. Su caso es realmente grave, porque no sólo tiene pies muy feos (con dedos muy largos), sino que también usa sandalias de 2 o 3 tallas  menos de lo que debería. Esto le trae al menos tres problemas: juanetes, callos e inflamaciones. Es triste que le ponga tacones a Suri y que no le preocupe que sufra las mismas consecuencias.

Britney Spears. Ella no tiene problemas al elegir calzados: se pone lo que venga. Pero estar demasiado tiempo con los pies descubiertos también tiene sus contras, tal como lo prueban esa costra que se le formó en el tobillo por tener la__piel muy seca__ ¿O será mugre?

Oprah Winfrey. Ella también tiene juanetes, pero no se resigna a dejar de usar esos stillettos asesinos. Al menos mientras viaja en su limousine les da un descanso a esos pobres pies.

Lara Flynn Boyle. ¡Este es el pie más extraño que vi en mi vida! A la actriz se le debe haber complicado demasiado la compra de un zapato en el que quepa ese dedo extraterrestre, por eso decidió andar descalza por la alfombra roja, como si fuera la última moda.

Ya saben: si sus pies se resecan más de la cuenta, si un callo les arruina aquella fiesta a la que irían con las sandalias de sus sueños, si para su tamaño sólo consiguen franciscanas, NO SE PREOCUPEN. NADIE es perfecto, ni siquiera las celebridades.