Al parecer Justin Bieber le gusta la venganza, sobre todo cuando un hacker logró romper la seguridad de la cuenta de Twitter de uno de sus mejores amigos.

La parte más escalofriante del asunto es el poder de convocatoria que tiene Biebs. Al parecer el quiere mucho a su amigo, porque actuó de una manera, infantil, pero el es un niño, entonces se lo perdona.

El día de ayer Justin Bieber quizo vengarse del hacker que hizo de las suyas en la cuenta de Twitter de su amigo, por lo que decidió publicar en este servicio de microblogging el número de teléfono del supuesto atacante, Kevin Kristopik, pero diciendo que era el teléfono del mismo Biebs.

Claro Justin Bieber después de un rato se dio cuenta de lo que hizo y borró el tweet, pero ya era tarde. Todas las fanáticas llamaron a ese número para saber si era el querido Biebs y claro, la parte afectada subió un vídeo enseñando como las llamadas no paraban de llegar. Al parecer Justin Bieber jugó sucio, pero con justa razón, sentía que era lo correcto defender a su amigo.