Nada queda de la antigua Kelly Osbourne, que solía tener unos kilitos de más. Yo creo que no eran muchos pero su apariencia era semejante a la de un oso, redondo y bonito.

Pero sucedió Dancing With The Stars, que la hizo adelgazar mucho y moldear mejor su cuerpo. Yo recuerdo haber visto un episodio donde salía ensayando y contaba que a ella no le gustaba hacer ejercicio porque sudaba pero parece que la opinión ha cambiado y adelgazó con ganas.

Además fue invitada a aparecer con las Pussycat Dolls y no sé, no estoy segura que me guste mucho verla así. Parece una atormentada Amy Winehouse paseando por ahí y ya ni siquiera se reconoce bien. Al menos a mí ime costó un poco reconocerla.

Fotos: The Superficial