No se alarmen. Sólo fue una tonta ocurrencia, que se le cruzó por su linda cabecita  hace mucho tiempo. Es que Katy Perry no siempre estuvo contenta de tener pechos grandes, por eso pensó en someterse a una cirugía para reducir sus senos.

Ella misma ha comentado que, cuando era una adolescente, sufría de fuertes dolores de espalda y que, además, era un tanto más rellenita que ahora. Entonces le parecía que se vería menos voluptuosa con unas cuantas tallas menos de bra, además de que le resultaría mucho más cómodo perder ese peso. Pero con el paso del tiempo (y con algunos kilos menos), finalmente descubrió que un buen par de tetas pueden abrirte muchas puertas.

Y ya lo creo que eligió la opción indicada. Hoy, Katy es conocida no sólo por su música y su carisma, sino también por esas buenas curvas que Dios le dio. Envidiada (sanamente) y deseada por much@s, esta chica representa lo que muchas mujeres querríamos ser: bellas y exitosas.

Mientras otras tienen que pasar decenas de veces por el quirófano para sentirse mejor, Katy es completamente natural. Por supuesto, ha sabido aceptar los dones recibidos y explotarlos a su favor. Si bien es cierto que tiene una cara muy bonita y que, sin lugar a dudas, posee lo que muchos llaman "angel", me pregunto si con pechos pequeños hoy sería la bomba sexual que es. ¿Tú que crees?