Amy Adams dio a luz a su primera hija, Aviana, en mayo del 2010. Desde entonces no ha dejado de disfrutar lo bello que es ser mamá. Por eso no se separa jamás de ella, no importa a donde tenga que llevarla.

Sucede que a Amy le preocupó desde un principio los problemas que le podría generar a su hija el hecho de tener una madre actriz. Bien sabemos que es un trabajo atípico, ya que rodar una película puede tomar meses completos de la vida de un actor. Ni hablar de la falta de privacidad que conlleva la fama y el estrés de no llevar una "vida normal".

Por eso, Amy se ha propuesto estar siempre presente para Aviana, sin dejar de procurar que ella tenga su propia identidad. Es decir, que crezca y descubra quién es, independientemente de lo que es o hace su mamá.

Por ahora, Aviana tiene apenas siete meses, por lo que aún no han llegado los momentos difíciles. Eso sí, Amy Adams no ha dejado de trabajar: muy pronto la veremos en Enchanted 2 y On the Road, lo que significa que la maternidad no ha interferido en su carrera como actriz. Veremos qué sucede más adelante, cuando su niña le reclame pasar más tiempo junto a ella o se canse de que le pregunten sobre su mamá famosa. Nadie dijo que fuera fácil ser madre, menos aún ser una mamá famosa. Pero no dudo de que Amy pondrá todo su corazón en ello.