Hasta los más guapos hacen papelones, pero lo cierto es que Hugh Jackman tuvo un pequeño accidente que por suerte, no fue tan grave y todo terminó en risas. En el programa de la conocida Oprah Winfrey, especial Australia, hizo su presencia el guapísimo actor, pero su entrada y presentación no fue como las que estamos habituados a ver, en esta oportunidad fue la conductora quién tuvo que ir a buscar al invitado.

Resulta que Hugh Jackman debía bajar en rapel hasta el escenario, pero no logró reducir la velocidad y frenar a tiempo, con lo que el aterrizaje fue abrupto y terminó por golpearse accidentalemente con una de las luces del estudio. Al no saber la gravedad del asunto, Oprah detuvo la grabación y corrió al encuentro de Hugh que tenía una cortadura en su ojo derecho. Los paramédicos acudieron de inmediato y le ofrecieron una copa de vino para calmarlo. Afortunadamente, el daño no fue tan grave, sino imagínense los dólares que habría tenido que desembolsar el canal para pagarle el ojo a Hugh Jackman. Pero el actor a pesar de todo, decidió que se continuase la grabación y hasta bromeó sobre su propio accidente:

Nunca antes había sido abrazado por un paramédico

Y hechó a reír contagiando a todo el público, mientras se colocaba una bolsa con hielo en su rostro. Luego le comentó a la conductora:

Yo venía bajando mientras saludaba a todos, mirando desde arriba a mi papá, a los niños, a usted y luego "boing"

Los daños no fueron de gravedad, pero seguramente el actor que interpretó a Wolverine habría deseado tener sus poderes regenerativos en un momento así. Después del salto podrán ver el video del mal aterrizaje.

Foto: UsMagazine