Sus amantes prefieren que la llamen Stefani

Verdaderamente impactante la afirmación de Lady Gaga al confesar que las personas que la conocen de manera íntima, especialmente sus amantes, se dirigen a ella por su verdadero nombre, Stefani. Si se refirieran a ella por su nombre artístico, se pondría histérica. Y no es para menos. Imaginaros en la situación. Sería muy tenso compartir cama con ella y descubrir que su pijama está hecho con la carne que le sobró del famoso vestido. Sería muy tenso, claro está, si no eres un Little Monster, si lo eres supongo que estarás deseando dormir enfundado en unos filetes.

Estas interesantes afirmaciones se las hizo a Anderson Cooper en una entrevista que le realizó recientemente. Ante la pregunta del periodista de cómo debía referirse a ella, la cantante respondió que podía llamarla Gaga aunque algunas personas la llaman Stefani, especialmente en la cama. Supongo que Anderson tuvo claro que lo único que iba a compartir con la diva eran unas simples preguntas y respuestas. Con ella nunca se sabe, es capaz de atraer a toda clase de condiciones sexuales con una simple caída de ojos.

Ante la afirmación, Cooper se imaginó la situación y le planteo la idea de que alguien, en un airado momento de pasión, la llamara Lady Gaga. La diva rechazó la idea en redondo.

No. Especialmente en esos momentos, no. Me pondría histérica.

Lo que no se acaba de entender es que a pesar de entrar en datos íntimos como éste, se negó rotundamente a que las cámaras entraran en su apartamento de Nueva York. Seguro que pensáis que debe estar tremendamente desordenado y lleno de objetos extraños, de ahí su negativa. Pues yo apuesto por todo lo contrario. Lo debe tener tan limpio y ordenado que no se ha atrevido a dejar entrar a las cámaras ya que entonces se derrumbaría toda la imagen que ha ido construyendo de sí misma hasta el momento. Lo que sí que hizo fue enseñarle a Cooper una caja con recuerdos personales. Entre ellas se pudo ver la partitura de su tema Dollar Bills, muy especial para ella porque fue la primera canción que escribió a la tierna edad de cuatro años.

Así que ya lo sabéis amigos, si no queréis acabar empapados en sangre o rociados por litros y litros de su nuevo perfume, recordad que en los momentos de lecho debéis referiros a ella como Stefani. Aunque bien pensado, si lo os va la marcha, llamadla Lady Gaga, a ver si os hace eso o algo peor.