Charlie Sheen ha demostrado que sabe perfectamente de qué va esto de las redes sociales. Aprovechando su tirón debido a los recientes escándalos en los que se ha visto envuelto, no se le ha ocurrido otra genial idea que abrir su propia cuenta de Twitter con un éxito que ya quisieran para sí los gurús del community management.

Poco después de abrir su cuenta el pasado martes, consiguió 60.000 seguidores, que se dice pronto. Según The Huffginton Post llegó a conseguir 4.812 seguidores en escasos 60 segundos, todo eso sin escribir ni un sólo tweet. A las tres de la madrugada había superado los 300.000 seguidores y el número sigue aumentando a un ritmo de 500 seguidores por minuto. Así que ya lo sabéis amigos, si tenéis pocos seguidores en vuestro Twitter y queréis tener más, montaros unos buenos escándalos; como podéis comprobar son garantía de éxito.

Charlie Sheen triunfa en Twitter

Hagamos un pequeño repaso por el historial de escándalos del señor Sheen. Los más recientes, además de la cancelación de la serie Dos hombres y medio debido a las amenazas verbales que profirió sobre su creador, Chuck Lorre, han sido la orden de alejamiento que ha dictado el Tribunal Superior de Justicia de Los Ángeles y que obliga al actor a manternese a más de 100 metros de su mujer, Brooke Mueller, después de que lo hubiera denunciado por maltrato físico y verbal. En esta foto podemos ver a la pareja en tiempos pasados más felices.

Pero el tema no se queda aquí. Brooke aseguró que estaba muy preocupada por la seguridad de sus hijos, Bob y Max, que vivían con su padre. Y digo vivían porque el pasado martes por la noche la policía se los llevó de su casa. Mientras los agentes se llevaban a sus hijos Sheen se mostró muy tranquilo, incluso llegó a decirles:

No digan adiós, digan hasta luego

A las pocas horas el actor acudió a la cadena NBC para pedirle pública y desesperadamente a su mujer, que le dijera dónde se encuentran sus hijos.

Vayamos ahora más atrás en el tiempo. En 1990 la pareja de Sheen era la actriz Kelly Preston, actual mujer de John Travolta. Pues bien, una noche Kelly tuvo que ser hospitalizada después de haber recibido un disparo en el brazo. Resulta ser que la pistola del calibre 22 de Sheen se disparó accidentalmente en el baño de su casa cuando Kelly recogía los pantalones del actor, que era donde se encontraba oculta la pistola. ¿Qué hacía esa arma ahí?. Es una buena pregunta que va a tener que quedarse en el aire. Poco después la pareja se separó. No es para menos. Hace años yo me separé de una pareja que tuve porque su mayor afición era guardarse en los bolsillos de los pantalones sus chicles usados.

En 1995 Charlie confesó sin pelos en la lengua, que era cliente habitual de Heidi Fleiss, más conocida como la Madame de Hollywood. Se le debe reconocer el mérito de ser el único famoso en admitirlo públicamente y no sólo eso, sino que llegó a gastar 50.000 dólares en sus chicas. Esta historia fue el hilo argumental de la película Call Me: The Rise and Fall of Heidi Fleiss, donde Charlie fue el gran gancho comercial del filme. Posiblemente pensó que con un poco de suerte conseguiría uno o dos servicios gratis y no pudo negarse al papel que le ofrecieron.

La madame de Hollywood

En 2002 Denise Richards tuvo uno de las mejores ideas que nunca se le han llegado a pasar por la cabeza. Casarse con Charlie Sheen. Cuatro años necesitó la actriz para darse cuenta de que probablemente se había equivocado. Pidió la separación alegando que Sheen era adicto a la pornografía, jugador, frecuentaba prostitutas y que era un gran aficionado a tener armas de fuego por la casa (que se lo hubieran dicho a Kelly Preston). Posteriormente en el programa de Ellen Degeneres el actor analizó pormenorizadamente todos estos cargos y los tildó de "ridículos y estúpidos".

¿Quién da más, amigos?. Está claro que aquí el único que juega esta partida es Charlie Sheen y tiene todas las cartas para quedarse únicamente con una doble pareja de picas.