Cada quién hace lo que quiere con su dinero, pero por supuesto, que éste no es el tema. El tema es quién es, en qué lo gasta, y el grado de discreción. Rihanna esta semana parece haber estado pensando que después de tanto trabajo, bien merecida, se tendría que dar con algún gusto, y decidió salir de compras. Al gusto se lo dio, pero no precisamente en tintes para el cabello. Esta semana se vio a la cantante en Sydney haciendo varias compras en una famosa tienda de artículos eróticos llamada The Tool Shed (El cobertizo de las herramientas).

Obviamente, Riri no fue sola, su asistente acompañaba a la cantante y fue quién cargó con dos grandes bolsas saliendo de la tienda -sí, si iba a comprar que fuera a lo grande-. Una persona que se encontraba en la tienda en ese momento, contó que la cantante pidió expresamente que no hubiera nadie más que ella y su asistente en el lugar y sacaran a los demás clientes, para que pudiera pedir y mirar los artículos con total libertad. Para más detalles de lo que Riri se autoregaló, recurran a sus impecables mentes, porque ni el vendedor de la tienda o su asistente, dirán una sola palabra de cuáles fueron los chiches que compró Riri. Su asistente dijo que es algo totalmente secreto, mientras que al vendedor le tienen que haber dejado los bolsillos gordos de dinero para que no haga ni un comentario, aunque me imagino también que de por sí, son lugares donde se guarda discreción a fin de mantener feliz al cliente.

Yo me pregunto si habrá tenido algo que ver su video S&M, el video que fue censurado en once países por alto contenido sadomasoquista. Puede ser que Riri se haya entusiadmado y esté indagando en el tema.