En este momento Jennifer Lopez debe ser la mujer más desesperada del mundo. La cantante que pasa las noches en vela rogando que un milagro no deje salir a la luz el video sexual que filmó años atrás con su ex pareja, tendrá que resignarse a que es una persona pública en todos los aspectos. Cuando creyó que podía retener la publicación de su video, unas manos ladronas se llevaron la cinta y ahora el riesgo de que nosotros veamos ese video, es aún mayor que antes.

La semana pasada nos enterábamos que el video está valuado en una cifra millonaria, y que sería su ex esposo, Ojani Noa el que ideó el plan perfecto para salirse con la suya. El, en una jugada maestra, le vendió los derechos a su actual pareja, y ella no tiene restricciones legales ni acuerdos con J-Lo para comercializarlo, y es así como inició todo esto. Enseguida y envuelta en pavor, la cantante logró que sus abogados impidieran la venta. Pero como dije antes, todo cambió de rumbo repentinamente cuando Ed Meyer, quién iba a ser el co productor de la venta, se llevó el video sin el permiso de Ojani Noa y de su novia Claudia Vazquez. Esta persona algo debe estar tramando, y lo más seguro es que quiera venderlo por su cuenta cuanto antes. A esta persona se le ha enviado una carta para que se presente en el juzgado hoy miércoles junto con la cinta del video pornográfico:

Claudia Vazquez obtendrá una solicitud de instancia de parte, o lo que sea apropiado, en contra de usted por haber eliminado los datos contenidos en el vídeo que se ha llevado de la casa de Claudida Vazquez. Ha sido informado de la orden y con falsos pretextos usted se ha llevado el vídeo de su casa -de la de Vazquez-. Se le ha instado a devolverla a Claudia Vazquez, a mi persona y a las autoridades policiales. Traiga la cinta consigo a los juzgados. Tenemos la intención de pedir a la Corte que ordene dar el dispositivo a los abogados de Jennifer Lopez inmediatamente.

No sabemos cómo va a terminar todo esto, pero lo que sí sabemos es que Jennifer Lopez tiene mucha mala suerte.