Demi Lovato tuvo un romance con el actor Ryan Phillippe. Por supuesto que esta relación se debe haber mantenido en total discreción, sino no nos estaríamos todos enterando recién ahora. Pero resulta que la joven que saliera de rehabilitación hace poco, no estuvo tan sola en su casa meditando como creíamos. Ryan Phillippe fácilmente podría ser su padre, ya que la dobla en edad, él tiene 36 y ella 18, y así y todo se dieron una oportunidad de conocerse en estos últimos meses, hasta que terminaron.

El principal motivo de la ruptura, fue porque el actor se enteró que iba a ser padre de un tercer hijo por parte de una ex novia. Al parecer, Demi no quería lidiar con los problemas de un hombre divorciado que encima le había salido otro hijo por ahí, entonces terminó dejándolo. Pero cuenta una persona allegada a Demi que mientras este romance duró, fue muy intenso, aunque con poco compromiso:

Fue algo súper cálido y fuerte durante un tiempo. Ellos simplemente salían juntos aunque no era nada serio.

El embarazo de Alexis Knapp, la ex novia de Ryan , fue un duro golpe para Demi, que quizás, tendría expectativas con esta relación. Pero en realidad en este momento nada es más importante para ella, que rezar y mostrar su devoción a Jesús, como bien lo mostró al salir de rehabilitación en su muñeca, donde ahora lleva tatuada una cruz. No sólo a ella le tocó rehabilitarse, sino a su mamá, que entraba en un centro, mientras ella salía.

Al parecer en estos últimos meses ella ha buscado relacionarse con hombres más grandes, ya que antes de Ryan, estuvo de novia con el actor Wilmer Valderrama de 31 años. Tenga la edad que tenga, ojalá Demi pueda encontrar un compañero que esté a su lado en este momento tan delicado para ella.