Los actores Jake Gyllenhaal y Michael Peña, quedaron en medio de una cruda escena de tiroteo. Los actores tuvieron que presenciar el escenario de un crimen, que muy lejos está de la ficción. Afortunadamente, ellos llegaron justo cuando el delito había terminado, pero les tocó ver como los bomberos se llevaban a un hombre malherido del lugar. Este hecho tuvo lugar anoche miércoles, en Los Angeles.

No se trata del set de filmación para alguna película, sino la vida misma, donde este par de actores fueron a parar casi por casualidad. Ellos están preparándose para su próxima película End of Watch, y para ello, salieron a conocer las calles de la ciudad a bordo de un patrullero. Lo que no se iban a imaginar, es que estos policías que los conducían, iban a recibir una llamada de emergencia, a la que tuvieron que asistir, como indica su deber. Una vez llegados al lugar vieron a un hombre tendido en el suelo, con varios disparos en su cuerpo a causa de un enfrentamiento con una banda rival. El hombre fue trasladado en un camión de bomberos hasta un hospital y allí se encuentra estable.

Irónicamente, el lugar donde se produjo la balacera, fue a las afueras de un salón donde se realizaba un evento en contra del crimen organizado por Summer Night Lights, quienes están intentando disminuir la violencia durante los meses de verano, que es cuando las bandas armadas, más delitos cometen.

No debe haber sido nada agradable ese momento para este par de actores, que la única violencia que les toca vivir, es dentro de un set de filmación, pero al menos les ha servido para conocer la dura realidad en vivo y en directo, aunque ellos no eligieran hacerlo.

Imagen: Exposay